Tú Atraes lo que Eres (y el día en que fracasé como futbolista)

Hay una vieja pero efectiva fórmula: [SER-HACER-TENER]. Esta fórmula funciona para todo y te la quiero explicar con una historia de mi niñez.

Recuerdo cuando vivía aún con mis padres en el barrio. Toda mi niñez jugué en un club de futbol llamado “Cruz Azul”. Ale, mi hermano mayor jugaba ahí, al igual que todos mis amigos, excepto por Cristian, mi mejor amigo, quien jugaba en “Los Tatines” en donde su papá, Don René, era uno de los más respetados dirigentes.

Cuando llegué a mi adolescencia el “Cruz Azul” desapareció y nos invitaron a todos a jugar a “Los Tatines”. Durante mi partido debut marqué dos goles y tuve una actuación notable, me lucí y fue una de esas jornadas que no se olvidan.

Don René que rara vez me dirigía la palabra se transformó en mi principal fan, me felicitó y me dijo que estaba feliz de que estuviera en su club.

La siguiente semana me pusieron de titular obviamente, pero solo toqué la pelota una vez en el partido y lo peor, arruiné la jugada. Don René me dijo “Claudito no estuviste en tu mejor nivel pero tengo toda la fe puesta en ti para la próxima semana”.

La tercera semana también tuve un partido horrible y Don René al final me dijo “Claudito no estuviste en tu mejor nivel pero tengo toda la fe puesta en ti para la próxima semana”.

La cuarta semana lo mismo, la quinta y sexta lo mismo, hasta que Don René me dijo:

-¿Qué pasa que has bajado tanto tu nivel Claudito?

-A lo que yo respondí “No me pasa nada Don René, este es mi nivel habitual, el mismo de las últimas semanas. En el primer partido simplemente se me chispotearon dos goles, pero ese no era yo”.

Hasta ahí quedó la atención de Don René, jamás me volvió a hablar, y así todo volvió a la normalidad como siempre debió ser: yo sentado en la banca esperando que me consideraran faltando unos minutos para el final.

¿Y qué tiene que ver esta historia con este blog?

Tiene todo que ver. La mayoría de las veces las personas nos enfocamos en el hacer o en el tener. En mi caso, cuando tuve mi glorioso debut en un nuevo club de futbol “hice” dos goles y “tuve” aplausos, felicitaciones y excelentes resultados.

¿Eso me hacía un jugador de excelencia? Definitivamente no.

Estaba teniendo resultados que no correspondían a quien era, un jugador mediocre. ¿Cuántas veces te ha pasado que consigues súper resultados, te sientes exitoso pero así como llegó se va y vuelves a lo de siempre?

Probablemente te enfocaste en el hacer o en el tener, pero no en el ser.

Yo atraigo lo que soy. Esta es una de las lecciones que más ha impactado mi vida, y día a día la compruebo desde diferentes puntos de vista, ya sea desde el liderazgo, la comunicación, e incluso desde la espiritualidad.
Te mando un abrazote GIGANTE y recuerda…

Haz de tu vida algo extraordinario.

Claudio Olmedo A.

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