Lo que aprendí de dinero con Charlie y la Fábrica de Chocolates

Preparándonos para una nueva versión de nuestro entrenamiento Online Gratuito “9 Días de Transformación”, estos días he tenido la oportunidad de hablar con muchas personas.

Y justamente en este proceso de conocer un poco más a la gente, es que me acordé de una escena de la película “Charlie y la Fábrica de Chocolates” que me enseñó una lección sobre las decisiones que tomamos respecto al dinero.

Quizás no viste la película o se te pasó inadvertida esta escena, así que te la explico brevemente.

Charlie era un niño que vivía con sus papás y sus abuelos y era más pobre que El Chavo del 8. 

Y al otro extremo estaba el Sr. Willy Wonka, un excéntrico multimillonario dueño de la más famosa fábrica de chocolate, quien estaba sorteando 5 boletos dorados premiados. Quien comprara un chocolate de la fábrica y encontrara uno de los boletos dorados, podría hacer un tour guiado por nada más ni nada menos que Willy Wonka (y conocer a los Oompa Loompa).

Cuento corto, Charlie, el niño pobre, encontró el último boleto premiado, en su familia estaban felices por él, pero el niño era tan bueno, pero tan, tan, taaaaan bueno, que dijo…

“No iré a la fábrica. Me ofrecieron 500 dólares por el boleto y apuesto a que pagarán más. Nos servirá más el dinero que el chocolate”.

Y aquí vino la frase que me voló la cabeza…

Uno de los abuelos llamó a Charlie y le dijo:

Afuera hay mucho dinero, e imprimen más a diario, pero solo hay 5 boletos premiados en el mundo, y esos son los únicos que habrá. Solo un bobo cambiaría esto por algo tan común como el dinero… ¿Acaso eres bobo? ” 

No señor” dijo Charlie.

Abuelo: “Entonces limpia tus pantalones, la fábrica te espera!!

Te hago una pregunta…

¿Cuántas veces has cambiado algo muy valioso por algo tan común como el dinero?

Este aprendizaje me ha permitido tomar mejores decisiones (a mi juicio) y ayudar a otros a tomarlas.

Por ejemplo, hace algunos años una persona muy querida para mi me contó que estaba triste porque su familia iría a unas vacaciones y ella no podría ir… adivina ¿Por qué? Porque tenía que trabajar… y trabajar por qué? Por dinero. No estaba en una buena situación y ese dinero le ayudaría a mejorar un poco las cosas. 

Estaba cambiando su boleto dorado por algo demasiado común.  

Cuando le conté mi aprendizaje con la película su cara se iluminó y decidió ir a las vacaciones con su familia. Al regresar me comentó que no sabía cuándo se reunirían nuevamente así que fue una muy buena decisión. El dinero lo recuperó después y aunque tuvo algunos desafíos financieros, no fue nada que no pudiera manejar.

¿Por qué trabajas? ¿Solo por dinero?

Otro caso típico es el dedicar tu vida completa a trabajar solo por dinero. El sueldo por sí mismo, es un factor higiénico o extrínseco, es decir, tan básico en la vida de las personas que solo evita la insatisfacción de un empleado. No es un fin en sí mismo! Es un medio para fines mayores, como autorealización por ejemplo.

Lo curioso es que muchas personas trabajan solo por dinero, y lo peor, gran parte de ellas gastan su vida por ese dinero.

Están cambiando su boleto dorado por algo higiénico y común.  

Con esto no digo que tengamos que gastar el dinero que no tenemos, o que haya que actuar de manera irresponsable detrás de cada experiencia única en vez de trabajar y cumplir nuestras obligaciones.

Digo que muchas personas postergan sus sueños, lo que realmente quieren hacer, lo que les llenaría el corazón y los haría sentir plenos por algo tan común como el dinero. Eso es APEGO al dinero, no es ser responsable.

Y se que no siempre es fácil decidir, pero finalmente de eso se trata la vida o no? de probar, corregir, aprender y experimentar. 

Hasta llegar a una palabra mágica que parece inalcanzable: Balance.

¿Cuál es tu boleto dorado? 

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Un abrazo, Claudio. 
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1 comentario

  1. Gracias!!!
    esto ha sido un recordatorio muy bueno, siento que voy por buen camino, pero aún así algunas veces se olvida, es por el condicionamiento que tenemos desde que nacemos porque nos enseñan que todo lo que hacemos y debemos ser es por el dinero, es como un dicho que hay aquí: “el dinero no compra la felicidad, pero pucha que ayuda!”
    saludos

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