¿Ser el mejor en tu campo o ser el que más gana?

¿Ser el mejor en tu campo o ser el que más gana?

Hoy en una sesión de Coaching de negocios que estuve haciendo a una odontóloga, surgió una conversación muy interesante. Discutimos sobre el enfoque de ser el mejor en nuestra área v/s ser el de mejores ingresos. A veces pareciera que una cosa lleva a la otra, pero en ocasiones no se dan juntas y se requiere un enfoque diferente. Te comparto lo que descubrimos juntos.

A muchos nos han dicho cuando niños que "no importa lo que hagamos, siempre debemos ser los mejores". En mi experiencia eso no funciona totalmente porque le falta una palabra. Para mi la frase completa sería: "No importa lo que hagamos, siempre debemos ser los mejores vendedores", sí leíste bien, vendedores, esa curiosa palabra que tanto se evita mencionar y que tantas ronchas les saca a quienes tienen problemas con la venta, algo tan común y necesario para cualquier actividad. 

Diana es una odontóloga muy buena en su área, ha estudiado muchísimo y tiene gran experiencia en su campo. Estamos trabajando en hacer crecer su negocio, incrementar considerablemente sus clientes, ventas y ganancias, y en crear una empresa que funcione sin ella y que añada valor a muchísimas familias. Mientras estábamos definiendo cuántos recursos invertiría en operaciones, servicio y marketing, ella me compartió que estaba estudiando una nueva especialidad relacionada con su trabajo de odontóloga, por lo que no tenía mucho tiempo para dedicarle al marketing de su empresa. Cuando le pregunté cuán buena se consideraba en su trabajo, me respondió ¡Muy Buena!  Entonces le dije que debía tomar una decisión:

¿Quieres ser la mejor odontóloga del mundo o ser una odontóloga millonaria?

Esto, porque muchas veces las personas nos empecinamos en la perfección, queremos ser los mejores para nuestros clientes, e invertimos tanto dinero, tiempo y energía en la perfección, que jamás tenemos tiempo de darnos a conocer y atraer nuevos clientes. Esto nos sucede especialmente a los que amamos nuestro trabajo. Personalmente también me pasó. Aunque ya estaba dictando seminarios de hasta 3 días intensivos en forma exitosa, siempre quería seguir perfeccionándome, no importando cuantos viajes, certificaciones o experiencia tuviera. Siempre quería ser mejor y mejor. Hasta ahí todo bien, sin embargo cuando destiné todos mis recursos a ser mejor y le resté recursos a dar a conocer mi negocio, atraer más clientes e impactar a más personas, me di cuenta que mis servicios cada vez eran mejores pero no tenía a quién contárselo.

Algo que aprendí del genial T. Harv Eker en un seminario para dueños de negocios, es que debes destinar el 60% de todos tus recursos, dinero, tiempo, energía, personal, etc. al marketing... si, aunque no se vea políticamente correcto, al marketing!! Claro está que no puedes vender productos o servicios de mala calidad, el producto y servicio es importante, las operaciones son importantes, las labores administrativas, la limpieza, mejorar el producto, etc, etc. todo es importante! pero si te enfocas sólo en perfeccionar tu producto, serás el mejor, aunque nadie te conozca. De hecho, cuando compras un libro de la algún autor importante dice "N°1 en ventas", no dice "N° en escritura", así que te recomiendo trabajar para ser el mejor, pero ocuparte seriamente de ser capaz de vender lo que haces.

Y para finalizar quiero comentarte la conclusión que sacamos con Diana. Ella quiere ser la mejor odontóloga del mundo, olvidarse del dinero y poder ayudar a muchas familias que no pueden costear un buen tratamiento dental. Para eso, dejará de buscar la perfección (por ahora), trabajaremos en destinar más recursos al marketing de su negocio, lograr tener un negocio muy rentable, sistematizar su empresa para que funcione con o sin ella, y recién en ese momento enfocará toda su energía en ser la mejor, estudiará mucho más, y ayudará a muchas personas de manera totalmente gratuita. ¿Lindo plan cierto? Por eso me encanta mi trabajo!

Saludos cordiales, Claudio Olmedo.