Cómo convertir tu dinero en ingresos pasivos

Cómo convertir tu dinero en ingresos pasivos

A menudo me encuentro por casualidad a participantes del entrenamiento intensivo el “Abundantemente” o del curso online “Dinero y Pareja” que quieren saber la mejor manera de convertirlo en un negocio de ingresos pasivos, es decir, sin trabajar directamente por ellos.

Nuestros participantes saben cómo generar dinero para invertir, lo que llamamos CLF, la “Cuenta de Libertad Financiera” o nuestra Gallina de los huevos de oro! En ese sentido, casi no importa lo que hagas con tu ahorro mientras que sea dinero que pronto va a estar trabajando para ti (mientras sea algo legal obviamente).

Si sabes que el lanzar un libro va a ser una estructura de ingresos pasivos que más  adelante podrás utilizar, si sabes que el negocio que abrirás va a ser sistematizado y apalancado, y que finalmente trabajará para ti en vez de ser un nuevo empleo para ti, vas a tener ingresos pasivos. Es decir, si creas una situación en donde inviertes dinero y éste trabaja para ti, estás creando ingresos pasivos, lo que dependiendo de tu estilo de vida deseado y del monto que genere ese negocio, podría darte la anhelada libertad financiera, la que definimos como “trabajar porque quieres y no porque debes”.

Sin embargo, a veces perdemos dinero en toda clase de inversiones, negocios, acciones, bienes inmuebles, etc. Cada uno es diferente. No hay ningún sistema de inversión garantizado, y si te ofrecen uno con cero riesgo, toma tu billetera y corre lo más rápido que puedas! No hay sistemas infalibles y en mi experiencia, creo que ninguno marca demasiado la diferencia en términos de probabilidad de éxito. Creo que lo que marca la gran diferencia es quién hace esta inversión, es decir, YO. No son los sistemas los malos, somos las personas que arruinamos nuestras inversiones con todas las negativas maneras de pensar sobre el dinero.

Quienes han ido a alguno de nuestros talleres saben que la mayor parte del tiempo nos deshacemos del dinero, de manera inconsciente obviamente. Nos saboteamos y no seguimos el sistema escogido ni las reglas para tener éxito en cada área. El 80% de las personas que invierten en un negocio lo pierden todo! ¿Esto es problema del negocio o problema de ellos? ¡Son ellos! El 80% de las personas que hacen algo fallan en ello, en distintas áreas. ¿Esto es problema del área escogida o es problemas de ellos? ¡Son ellos! Entonces la respuesta es: decide algo en lo que quieras hacerte bueno, no lo que creas que da más dinero. En últimas, dedicarás varios años a esto.

He aquí algunas preguntas que te ayudarán a convertir tu dinero en ingresos pasivos:

 

  1. ¿Hay otras personas haciéndolo bien?Una manera rápida de saber si un sistema funciona es observar si hay alguien haciendo dinero con ello. Si hay algunas personas que hacen dinero con él, entonces funciona! "Sí, pero no es la mayoría." No te preocupes, si te fijas, la mayoría en cualquier área lo hace mal.
  2. ¿Te imaginas haciéndolo?¿Lo harías si no te pagaran?Si no te gusta invertir en acciones, entonces no lo hagas. Personalmente conozco a algunas personas haciendo mucho dinero en acciones, pero no es algo que me guste y no me imagino dedicando varios años de mi vida a crear un ingreso importante en esa área. Prefiero poner toda mi energía y recursos en algo que de verdad me apasione, como la formación de personas por ejemplo, área en la que aunque no lo parezca, sí se pueden construir ingresos pasivos.
  3. ¿Seré capaz de sistematizarlo?Recuerda, estamos hablando de ingresos pasivos, si te inventas un negocio en el cual deberás estar 12 horas al día por el resto de tu vida, eso es un empleo, y bastante esclavizado! La idea es que se pueda sistematizar cuando antes y pueda funcionar sin ti, sin que disminuyan las ganancias por tu ausencia (¿o crees que si el dueño de Wallmart no va a trabajar su compañía quiebra?)

Recuerda esto: Todos los negocios son para todo el mundo, pero la pregunta es ¿eres para todos los negocios? Probablemente no, el que es bueno para todo no es bueno para nada.

Me gusta la formación y entrenamiento de personas, especialmente emprendedores, porque me entretiene todo lo relacionado con eso, y me emociona ver los aprendizajes y logros de las personas que viven nuestros entrenamientos vivenciales. Tú podrías decir, "Yo no tengo habilidad para eso." Busca entonces algo que te apasione y en lo que puedas ser muy, muy, muy bueno. Te sorprenderá la gran cantidad de cosas que puedes hacer. Monta un negocio, sistematízalo y luego haz que funcione sin ti.

La palabra clave aquí es aprender. Puedes aprender cualquier cosa y una gran cantidad de veces se puede aprender lo suficiente en forma gratuita o a un costo muy bajo. Así que aprende de un negocio en el que haya gente haciendo dinero, sin trabajar por él y en un área en la que puedas ser muy bueno. ¡No es tan difícil!

 

Un viaje de mil kilómetros comienza con un paso

¿Cuáles son sus pensamientos y experiencias sobre las inversiones, bienes raíces, redes de mercadeo o cualquier negocio tradicional que pueda funcionar sin ti en un corto plazo? Si quieres invertir y no lo haces ¿qué te detiene?

Probablemente hay algo en ti que te detiene y que no estás viendo. Te invito a revisar tus pensamientos y creencias sobre el dinero y cambiar las que no te sirvan para lograr lo que quieres. Y si lo quieres hacer de manera rápida e increíblemente entretenida, te invito a formar parte del próximo Juego del Dinero, un entrenamiento intensivo con INFORMACIÓN + EXPERIENCIAS + DESAFÍOS que marcarán un antes y un después en tu relación con el dinero. ¡Te veo en el próximo Juego del Dinero!  

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Un abrazo, Claudio Olmedo A.

¿Ser el mejor en tu campo o ser el que más gana?

¿Ser el mejor en tu campo o ser el que más gana?

Hoy en una sesión de Coaching de negocios que estuve haciendo a una odontóloga, surgió una conversación muy interesante. Discutimos sobre el enfoque de ser el mejor en nuestra área v/s ser el de mejores ingresos. A veces pareciera que una cosa lleva a la otra, pero en ocasiones no se dan juntas y se requiere un enfoque diferente. Te comparto lo que descubrimos juntos.

A muchos nos han dicho cuando niños que "no importa lo que hagamos, siempre debemos ser los mejores". En mi experiencia eso no funciona totalmente porque le falta una palabra. Para mi la frase completa sería: "No importa lo que hagamos, siempre debemos ser los mejores vendedores", sí leíste bien, vendedores, esa curiosa palabra que tanto se evita mencionar y que tantas ronchas les saca a quienes tienen problemas con la venta, algo tan común y necesario para cualquier actividad. 

Diana es una odontóloga muy buena en su área, ha estudiado muchísimo y tiene gran experiencia en su campo. Estamos trabajando en hacer crecer su negocio, incrementar considerablemente sus clientes, ventas y ganancias, y en crear una empresa que funcione sin ella y que añada valor a muchísimas familias. Mientras estábamos definiendo cuántos recursos invertiría en operaciones, servicio y marketing, ella me compartió que estaba estudiando una nueva especialidad relacionada con su trabajo de odontóloga, por lo que no tenía mucho tiempo para dedicarle al marketing de su empresa. Cuando le pregunté cuán buena se consideraba en su trabajo, me respondió ¡Muy Buena!  Entonces le dije que debía tomar una decisión:

¿Quieres ser la mejor odontóloga del mundo o ser una odontóloga millonaria?

Esto, porque muchas veces las personas nos empecinamos en la perfección, queremos ser los mejores para nuestros clientes, e invertimos tanto dinero, tiempo y energía en la perfección, que jamás tenemos tiempo de darnos a conocer y atraer nuevos clientes. Esto nos sucede especialmente a los que amamos nuestro trabajo. Personalmente también me pasó. Aunque ya estaba dictando seminarios de hasta 3 días intensivos en forma exitosa, siempre quería seguir perfeccionándome, no importando cuantos viajes, certificaciones o experiencia tuviera. Siempre quería ser mejor y mejor. Hasta ahí todo bien, sin embargo cuando destiné todos mis recursos a ser mejor y le resté recursos a dar a conocer mi negocio, atraer más clientes e impactar a más personas, me di cuenta que mis servicios cada vez eran mejores pero no tenía a quién contárselo.

Algo que aprendí del genial T. Harv Eker en un seminario para dueños de negocios, es que debes destinar el 60% de todos tus recursos, dinero, tiempo, energía, personal, etc. al marketing... si, aunque no se vea políticamente correcto, al marketing!! Claro está que no puedes vender productos o servicios de mala calidad, el producto y servicio es importante, las operaciones son importantes, las labores administrativas, la limpieza, mejorar el producto, etc, etc. todo es importante! pero si te enfocas sólo en perfeccionar tu producto, serás el mejor, aunque nadie te conozca. De hecho, cuando compras un libro de la algún autor importante dice "N°1 en ventas", no dice "N° en escritura", así que te recomiendo trabajar para ser el mejor, pero ocuparte seriamente de ser capaz de vender lo que haces.

Y para finalizar quiero comentarte la conclusión que sacamos con Diana. Ella quiere ser la mejor odontóloga del mundo, olvidarse del dinero y poder ayudar a muchas familias que no pueden costear un buen tratamiento dental. Para eso, dejará de buscar la perfección (por ahora), trabajaremos en destinar más recursos al marketing de su negocio, lograr tener un negocio muy rentable, sistematizar su empresa para que funcione con o sin ella, y recién en ese momento enfocará toda su energía en ser la mejor, estudiará mucho más, y ayudará a muchas personas de manera totalmente gratuita. ¿Lindo plan cierto? Por eso me encanta mi trabajo!

Saludos cordiales, Claudio Olmedo.

¿Matutero o Emprendedor?

¿Matutero o Emprendedor?

Finalizando el seminario "5 Tácticas para Disparar tu Negocio" y preparando algunos detalles para el próximo entrenamiento de 2 días Abundantemente se me vino a la memoria algo que publicó mi amiga española Marta en su página de Facebook. Hablaba sobre la diferencia entre un negocio y un simple "matute". Si no estás familiarizado con el término "matute" o "matutear" te aclaro que originalmente el término significa contrabando, pero en Chile, se le llama "matute" a la acción oportunista de ganar dinero haciendo una actividad puntual. Por ejemplo, como aprovechar un viaje para vender cosas que trajiste en la maleta por ejemplo, sin que necesariamente sea tu ocupación principal.

Me llamó mucho la atención la comparación entre un real emprendedor y un matutero, y pensé en todas las situaciones en el pasado en donde me creía un emprendedor, y simplemente estaba matuteando. Muchas veces monté un negocio, sólo motivado por dinero, en donde sólo hacía algo si es que era fácil y generaba dinero. No estaba construyendo nada, simplemente tenía una postura oportunista que aguardaba el momento indicado para ganar una fortuna sin trabajar demasiado. Obviamente los resultados siempre fueron mediocres.

A mi juicio la principal diferencia entre un emprendedor y un matutero, es que el primero "emprende algo" (valga la redundancia). Inicia un viaje sin un camino trazado y al contrario de un simple oportunista, construye el camino para que otros lo sigan. El matutero es el que sigue ese camino ya creado y sólo está dispuesto a recorrerlo hasta donde esté perfectamente pavimentado.

Un emprendedor tiene un sueño y una visión, un matutero sólo ve el beneficio inmediato. Un emprendedor está dispuesto a pagar el precio para alcanzar su sueño, el que muchas veces no tiene que ver sólo con dinero, sino que tiene un "Para Qué" mucho más fuerte, que lo impulsa a levantarse todos los días y hacer lo que deba hacer.

Compromiso

Así mismo, el nivel de compromiso entre un matutero y un emprendedor tiene una abismal diferencia.  Según John Maxwell, autoridad #1 en el mundo sobre temas de liderazgo, cuando hablamos de compromiso simplemente hay 4 tipos de personas:

  1. Los que no tienen objetivos y no se comprometen.
  2. Los que no saben si pueden alcanzar sus objetivos, por lo que tienen miedo a comprometerse.
  3. Los que empiezan a caminar hacia un objetivo pero se rinden cuando la situación se pone difícil.
  4. Los que fijan metas, se comprometen con ellas y pagan el precio por alcanzarlas.

A mi juicio un matutero estaría entre el nivel 2 y 3, mientras que un real emprendedor está en el nivel 4 de compromiso.

Enfoque

¿Crees que el enfoque es importante a la hora de emprender? Yo creo que es fundamental, pues no conozco a nadie que haya construido algo realmente grande dedicándose a 2 ó 3 negocios a la vez. Sí conozco empresarios sumamente exitosos que han construido por ellos mismos varios negocios exitosos, ¡pero 1 a la vez!, no todos al mismo tiempo.  Sin embargo un matutero, es disperso y todo le sirve mientras pueda generar algo de dinero extra. No tiene una visión clara, por lo que carece de foco y dispersa sus recursos (tiempo, dinero y energía) en cualquier cosa.

Lo curioso es que alguien matutero se autodefine como emprendedor. Yo diría que no lo es, puede ser hábil, inteligente, muy bueno para vender y aprovechar oportunidades, pero creo que sin enfoque ni compromiso, no puede considerarse un verdadero emprendedor.

¿Y tú eres matutero o emprendedor?

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Saludos cordiales, Claudio Olmedo.

¿Quién gana? ¿Tú o tu Mente?

¿Quién gana? ¿Tú o tu Mente?

El oponente más duro que alguna vez vas a tener que enfrentar eres TÚ MISMO. ¿Alguna vez has notado que hay una parte de nosotros que mantiene un fuerte control sobre nuestros pensamientos, acciones y resultados? Nos decimos cosas como: "Yo sé que no debería castigarme a mí mismo por cometer un error", pero luego lo hacemos de todos modos y nos sentimos mucho peor.

Sucede todo el tiempo y es tan habitual que ya ni siquiera nos damos cuenta que lo hacemos... pero aquí está el problema: No podemos ganar este tipo de conversaciones. No hay competencia y lamentablemente cuando nuestra mente comienza a luchar con nosotros, perdemos esa batalla!

Si has asistido a nuestros talleres, charlas y seminarios de desarrollo personal y financiero has escuchado que llamamos conversaciones a todo ese ruido mental que comienza con nuestros pensamientos y que finalmente se transforma en nuestros actos, y por ende, en nuestra realidad. Vivimos en una conversación, y si nuestra vocecita nos repite todo el tiempo que somos malos para los negocios por ejemplo, nos creemos esa conversación, actuamos en coherencia con esa creencia y... magia! Nos transformamos en personas malas para los negocios. Lo más grave es que muchas veces iniciamos un negocio con esta creencia, lo que es un verdadero suicidio financiero, obteniendo un fracaso garantizado e ignorando que fuimos la principal causa de ese indeseado resultado.

¿Qué hacer entonces?

Simplemente detener la conversación! No se trata de pensar, "está bien, soy malo para ésto o lo otro, pero algún día mejoraré", o "Soy una mala persona por falta de... ", simplemente cancela la conversación. En este punto muchas personas dicen, "pero es que hay que ser autocrítico, si no hice lo que debía hacer, soy un tonto y debo mejorar lo que está mal en mí..." ¡Alto! simplemente aléjate de esa conversación. Una cosa es ser autocrítico y la otra es autoflagelarse.

Recuerdo una vez en la que estaba dictando un taller de transformación personal en Bogotá Colombia, y un empresario que era parte de los estudiantes, dijo que el siempre sería un fracasado hasta demostrar lo contrario... es decir, hasta que no fuera altamente exitoso en su negocio, el sería un perdedor (según sus propias palabras). Esta persona no se daba cuenta de que ese pensamiento le estaba llevando a ser justamente eso, un perdedor! no porque los demás lo pensáramos, sino por que él lo pensaba. En el taller entendió que estaba perdiendo una batalla contra su mente, que aunque consiguiera lo que fuera, siempre sería un perdedor porque ese era el cuento que se había contado, aprendido y repetido durante toda su vida.

Deja de autoflagelarte. Si estás fallando en algo cancela cualquier pensamiento de derrota y di: "Realmente necesito hacer mis ejercicios cada mañana", "realmente es hora de comenzar a administrar mi dinero", o "Ya es tiempo de aprender Inglés", en vez de castigarte por no haberlo hecho antes.

Déjame que te cuente lo que sucederá. El primer día vas a decir: "¡Así se hace! ¡Dije que iba a hacerlo, y lo hice! ¡Soy una persona de palabra, soy un guerrero! ¡Soy asombroso!". Si te parece que parece estúpido, piensa en lo estúpido que parece el emprender cualquier cosa diciendo que eres un perdedor.

Luego di: "Esto es realmente bueno. Voy a hacerlo otro día más". Al día siguiente de hacer esa tarea que quieres fortalecer y mantener, te dices a ti mismo esta vez: "Muy buen trabajo. Esto es genial. ¿Qué más podría hacer?". Recuerda, si te ves ridículo felicitándote por estas pequeñas cosas, ve lo ridículo que te ves ignorando y minimizando tus propios éxitos.

Y así cada día felicítate por tus pequeños éxitos en vez de castigarte por lo que fallaste. A las personas nos encanta el reconocimiento, es parte de nuestras necesidades más básicas, por eso hacemos tantas estupideces por un poco de él, como endeudarnos en algo que no necesitamos para complacer a quién no nos importa, sólo por mencionar un caso típico.

¿En qué te enfocas?

En nuestro entrenamiento vivencial Abundante-Mente, decimos la frase: "En lo que te enfocas, se multiplica" y en este seminario, los participantes se dan cuenta de cómo le damos poder a ciertas situaciones de nuestra vida, ignorando las que verdaderamente nos pueden ayudar a alcanzar lo que queremos. Es como el casco con linterna que usan los mineros, el que en la oscuridad ilumina un área determinada en donde centra toda su atención. ¿Qué se expande en tu vida, tus logros o tus fallas? ¿En donde estás centrando la mayor parte de tu atención? Cuando estés atascado en conversaciones inútiles es que estás enfocando tu atención en tus errores, tus problemas, o lo que debiste hacer y no hiciste, así que mueve tu cabeza y dale un poco de luz a algo que hayas hecho bien.

Y en esta parte aparecen los "realistas": "Es que de verdad yo no he hecho nada realmente bien." ¿Despertaste esta mañana? Sí. Bueno, lo hiciste muy bien, mucha gente no lo hizo. Y recuerda, si te parece tonto el sentir que lograste algo por hacer pequeñeces, piensa en lo tonto que resulta esperar a ser el primer hombre en Marte para sentir que lograste algo, eso sí es bastante estúpido.

La única manera de ganar realmente la lucha con la conversación de tu cabeza, es no estar en ella. Sal de esa conversación, no escuches a esa vocecita que te genera resultados indeseables. Cancela y detén esos pensamientos improductivos, toma una agradable y profunda respiración y céntrate en algo positivo y que te haga sentir mejor.

 

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Saludos cordiales, Claudio Olmedo.

Cómo Motivar y Empoderar a tu Equipo de Ventas

Cómo Motivar y Empoderar a tu Equipo de Ventas

Los vendedores de una empresa son una raza especial en muchos sentidos. De hecho, muchas veces nos quejamos de sus atributos cuando es justamente lo que buscábamos a la hora de contratarlos (mucha personalidad, extrovertidos, ambiciosos, etc.) 

Son la gasolina de la empresa, y cada desenfoque o desmotivación de su parte se traduce en menos ingresos para la compañía.

Por eso hay que cuidarlos, sin embargo la mayoría de las empresas no sabe cómo hacerlo. 

Así que decidimos crear este artículo para ayudarte a cuidarlos, motivarlos y empoderarlos.

 

Paso #1: Factores Intrínsecos

 

En algunas empresas la creatividad alcanza solo para 2 ideas: Despedir gente para bajar costos, y dar bonos en dinero para motivar. El dinero ayuda, claro que sí, pero es un factor extrínseco, algo así como el palo y la zanahoria, algo muy, pero muy pasado de moda y obsoleto como único recurso.

Según David Fischman, la real motivación proviene de 6 factores intrínsecos, tales como:

1.- Autonomía (un dato para los jefes que les encanta microgestionar).

2.- Sentido de Competencia.

3.- Novedad.

4.- Aprendizaje.

5.- Relación, pertenencia.

6.- Trascendencia.

 

Y te hago una pregunta...

¿Cuánto de novedad, autonomía o sentido de pertenencia tiene tu equipo de ventas?

 

Dale una vuelta, las ventas de tu compañía dependen de cómo estas personas se sienten y relacionan con su rol, su entorno y la organización que los contrató. No caigas en la vieja práctica de los bonos por sí solos, eso funciona... por un rato, hasta que se lo gastan.

TIP #1: Déjalos tomar algunas decisiones, dependiendo de sus habilidades y experiencia. Propicia actividades y desafíos que los hagan crecer y aprender cosas nuevas. Háblales sobre tu visión y la de la compañía y muéstrales que hacen parte importante de ella.  

 

Paso #2: Sácalos del Modo Zombie

 

Recuerdo cuando en una ceremonia me tocó dar un discurso para personas egresadas de una carrera de salud. 

Todas ellas estaban felices de tener un certificado en sus manos y mayores posibilidades laborales, pero yo les hablé de la importancia de su trabajo, algo que muy pocas personas llegan a comprender. Les dije, "si llegara a estar moribundo espero caer en sus manos y no en las de una persona que solo trabaja para cumplir un turno".

Lo mismo pasa con estas especiales personitas llamadas vendedores. Muchos están en modo zombie, en piloto automático y ni siquiera notan lo importante que es su trabajo. Ni siquiera han considerado que están en el negocio de agregar valor, sí leíste bien, agregar valor... a quién? a los accionistas, proveedores, clientes, compañeros de trabajo y lo más importante, a ellos mismos y sus familias. Que cada orden de compra que cierran significa un beneficio para cientos e incluso miles de personas.

El trabajar por dinero además de ser algo higiénico (tan básico en la vida de las personas que solo evita la insatisfacción de un empleado), no es un fin en sí mismo! Es un medio para fines mayores. Si un vendedor entiende que su trabajo le servirá para fines mayores, como autorealización por ejemplo, se levantará de manera muy diferente por las mañanas.

 

¿Cuán dormido está tu equipo de vendedores?

 

Considera esto. Si logras que tus vendedores se conecten con un fin mayor, el vender será algo muy distinto en tu organización.

TIP #2: Cítalos de manera individual a una conversación en tu oficina o en un café y hazles preguntas como: "¿Cuál es tu propósito de trabajar aquí?". Lo más probable es que te den respuestas superficiales como "por pagar las cuentas, etc". Insiste y pregunta nuevamente: ¿Y para qué? y te dará otra respuesta un poco menos superficial. Vuelve a preguntar: "¿Y para qué?". Luego de preguntar unas 3 veces la misma persona se dará cuenta de sus reales motivaciones para trabajar.     

 

Paso #3: Conéctalos con su poder personal

Es lamentable ver como la mayor parte de las personas no desplegamos todo nuestro poder personal. En nuestro Entrenamiento para Empoderar Equipos de Ventas realizamos un ejercicio que demuestra a los participantes lo que son capaces de hacer, y el cómo han estado corriendo a 20 kms/hora sin saber que son unos verdaderos Ferraris. Cuando una persona descubre ésto, no vuelve a ser la misma y comienza a plantearse verdaderos retos según sus capacidades.

Si crees que lo máximo que puedes saltar son 2 metros ¿Por qué te molestarías en saltar 3?

Si crees que tus resultados actuales equivalen a lo máximo que puedes dar ¿Por qué te molestarías en esforzarte por más?

Eso es exactamente lo que les pasa a los equipos de venta. Les asignamos metas inspiradoras, les prometemos grandes ganancias pero en lo más profundo de su ser, creen que no pueden lograrlas, por lo que ni siquiera lo intentan. Por eso es tan importante mostrarles lo que son capaces de hacer.

Entiendo que puede ser complejo este punto, pero nosotros podemos ayudarte, somos expertos y lo hemos hecho durante varios años 😉

 

¿Cuál es la imagen que tu equipo de ventas tiene de ellos mismos?

 

Nadie puede superar la imagen que tiene de sí mismo, sin embargo las compañías trabajan muy poco en potenciar esta parte. La autoestima, el sentido del merecimiento, las creencias y paradigmas y el desarrollo personal de los vendedores son clave a la hora de ir por resultados personales mayores, impactando directamente los objetivos de la empresa.

Tip #3: Nuevamente de manera individual, pídeles permiso para hablar temas más privados y personales, preocupándote de generar un ambiente de suma confianza entre ambos(as). Luego pregúntales: ¿Si la vida de un miembro de tu familia dependiera del cumplimiento del 300% de tu meta, serías capaz de lograrla? Te aseguro que la respuesta sería un rotundo SI, lo que prueba que sí tienen la capacidad para lograr más, simplemente no tienen la presión o la motivación adecuada. Finalmente siempre depende de ellos.    

Si quieres un entrenamiento intensivo de empoderamiento y motivación para tus equipos de venta, con metodologías únicas y de alto impacto, escríbenos y te contamos lo que tenemos para ti.

Ahhhh y comparte este artículo con quien puediera beneficiarse de él?

Por tu éxito y el de tu organización,

Claudio Olmedo.  

¿Necesitas Empoderar a tus Equipos de Venta?

Déjanos tus datos y te contactaremos a la brevedad para contarte cómo podemos ayudarte a motivar, inspirar y empoderar a tus equipos de venta a través de nuestro entrenamiento intensivo.

El Dinero corrompe a la Gente

El Dinero corrompe a la Gente

Yo creo que el dinero corrompe a la gente... ¡Qué frase más curiosa! cuántas veces escuchamos en el día esta frase tan limitante y prejuiciosa? ¿Cuántas veces escuchamos a la gente demonizar a las personas que tienen mucho dinero? ¿Cuántas veces nos quejamos que tenemos poco dinero pero satanizamos a los que sí lo tienen? en este artículo intentaremos cuestionar esta postura, con el objetivo de cambiar el chip y por ende, nuestros resultados. Preparándonos para el próximo entrenamiento "El Juego del Dinero Intensivo"  te invitamos a leer el artículo completo y a compartirlo si te gusta!

Quienes han ido a nuestros talleres y seminarios de desarrollo personal y financiero saben cuánta importancia le damos a las creencias respecto al dinero, y una de las más nocivas, limitantes y negativas es la que habla de que "el dinero corrompe a la gente"...

Por si no lo sabías, el dinero es un pedazo de papel con tinta que sirve como instrumento de intercambio. ¿Es capaz de corromperte ese papel con tinta? Si es así, ¿Una hoja de cuaderno también podría corromperte? ¡El dinero no corrompe a la gente, la gente corrompe al dinero! Si eres una persona corrupta cualquier cosa te va a corromper, incluso el dinero. Si crees que el dinero corrompe a la gente, será muy difícil entonces ganar más dinero, a no ser que te guste mucho que te cataloguen como corrupto.

Esto parece bastante simple, pero aunque no lo creas es bastante profundo. Nuestras creencias se transforman en el motor o en el freno de nuestras metas y sueños. Mucha gente juega a la Lotería porque quiere llenarse de millones, pero les cuesta reconocer que les gustaría ser millonarios... ¿Porqué? porque en sus valores y creencias el ser millonario significa ser corrupto, estafador, sinverguenza, necio, estúpido, engreído, egoísta, caprichoso, un payaso vanidoso, inconsciente, presumido, falso, malo, mentiroso que no tiene corazón... ¿Te suena familiar? a mi sí! porque justamente esa es la caricatura de la gente adinerada que nos han vendido toda nuestra vida, y obviamente, aunque queremos ser adinerados, no queremos ser parte de esta caricatura. Pero recuerda esto, si no eres ni siquiera capaz de reconocer que quieres mucho dinero, menos podrás tenerlo!

Querer más dinero es ser demasiado superficial

 

Uno de los problemas de quienes reconocen querer mucho dinero es que los tratan de personas superficiales, especialmente porque en nuestra sociedad es muy aceptado querer más dinero para pagar las cuentas y sobrevivir, pero ni se te ocurra confesar que deseas ganar altas sumas de dinero, ni mucho menos ganar más del que necesitas... ¿Qué tiene de malo ser muy adinerado? Yo creo que es muy bueno, puedes vivir muy bien, ayudar más a tu familia, a tu entorno, a tu comunidad, a tu país y al mundo entero, dependiendo tu nivel de riqueza. En cambio ¿Qué tiene de bueno ser pobre? a mi juicio... ¡Nada!    

Cuando escuches y digas que los ricos son malos y corruptos, te invito a hacerte las siguientes preguntas:

  1. ¿Hay ricos malos y corruptos? probablemente si.
  2. ¿Hay gente de clase media mala y corrupta? probablemente si.
  3. ¿Hay gente pobre mala y corrupta? probablemente si.     

Y ahora te invito a hacerte estas otras preguntas:

  1. ¿Hay ricos buenos y honestos? probablemente si.
  2. ¿Hay gente de clase media buena y honesta? probablemente si.
  3. ¿Hay gente pobre buena y honesta? probablemente si.     

Entonces... QUÉ TIENE QUE VER LA CANTIDAD DE  DINERO????

Querer más dinero no es para personas buenas

Otra creencia que limita nuestras finanzas personales y emprendimientos es la de "prefiero ser feliz en vez de tener plata", "prefiero disfrutar a mis hijos en vez de tener plata", "prefiero vivir tranquilo antes de tener plata"... ¿y porqué no ambas? ¿Quién dijo que debíamos escoger? cuando Dios me envíe un mensaje desde el cielo y me diga "Hijo mío, o tienes más dinero o eres mi hijo ¡escoge!", recién en ese momento decidiré, mientras tanto escojo ser feliz, disfrutar de mis hijos, vivir tranquilo y tener mucho dinero! ¿No suena bastante bien?

¿Aún crees que el dinero corrompe a la gente?

Si aún crees que el dinero corrompe a la gente te hago la siguiente pregunta:

¿Te consideras una persona buena? si la respuesta es sí, ¿Cuál es el monto exacto de dinero que al recibirlo te corrompería y te volvería una mala persona? ¿hay algún tramo o es una cifra específica? ¿El recibirlo en efectivo te volvería igual de malo que al recibirlo a través de un depósito bancario?

Si estas preguntas te suenan tan ridículas como me suenan a mi, creo que nos estamos entendiendo. El dinero es como un gran amplificador. Si eres cariñoso, generoso y buena persona, con mucho dinero serás súper cariñoso, generoso y buena persona. Si eres un idiota desagradable y mal intencionado, con más dinero serás un súper idiota desagradable y mal intencionado.

...no te ofendas, se que eres de los buenos, pues ellos leen nuestros artículos!!

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Saludos cordiales, Claudio Olmedo.

 

Cómo la palabrita "NO" afecta nuestro bolsillo

Cómo la palabrita "NO" afecta nuestro bolsillo

Definitivamente la palabra "NO" no es simplemente otra palabra más, tiene una connotación más profunda de lo que alcanzamos a percibir, tanto para quien la pronuncia, como para quien la recibe. A continuación entérate cómo esta simple palabrita afecta nuestro bolsillo.

Durante el entrenamiento intensivo "AbundanteMente" usualmente realizamos un ejercicio en el cual las personas ponen a prueba cuánto les afecta la simple palabrita "NO" y los resultados son asombrosos. 

 

¿NO = RECHAZO?

 

¿Te ha pasado que quieres lograr algo, lo deseas con todo tu ser, sueñas con lograrlo, pero no lo intentas?.. ¿Por qué? Por miedo al bendito "NO", esa palabrilla traviesa que evitamos a toda costa. Si no me crees, recuerda esa vez que quisiste sacar a bailar a alguien, pedir un aumento de sueldo o vender algo y no lo hiciste ¿Por miedo a qué? a la linda, la incomparable, la única! la palabra "NO". Curiosamente el miedo al "NO" nos detiene y no nos damos cuenta que si no lo intentamos, el "NO" es automático y garantizado.

Esto sucede porque las personas tenemos una gran necesidad de aprobación y desde niños hemos confundido la aprobación con el amor. Por ello, cuando no nos aprueban, no nos aman. Esta necesidad urgente de aprobación, es la que nos lleva por ejemplo, a endeudarnos para impresionar a gente que realmente no nos importa. En nuestro entrenamiento intensivo "AbundanteMente" la gente se sorprende al ver cómo podemos llevar ésto a un nivel crítico.  

De hecho, mientras escribo este artículo deseo fervientemente que te guste, y le guste a miles de personas que lo vean... ¿Por qué? aprobación. Sin embargo, uno de los aprendizajes más significativos de mi vida, fue el darme cuenta que vivía esperando excesivamente la aprobación de los demás. No me daba cuenta, era inconsciente, pero incluso cuando mi empresa comenzaba a crecer, yo mismo me las arreglaba (inconscientemente nuevamente) para frenarla y mantenerme como estaba, pues la conocían más y más personas, y aparecían algunos críticos que desaprobaban mi trabajo, les caía mal o simplemente molestaban por molestar. Cuando realmente comprendí esto, identifiqué este freno y mis resultados y los de mi empresa comenzaron a mejorar. 

¿Cómo podemos perder el miedo al "NO" y lanzarnos a emprender, vender, pedir o solicitar ayuda?  

El "NO" y el sentimiento de rechazo son dos cosas separadas. Ellos no tienen que ir de la mano necesariamente.

¿Quieres saber cómo desapegarte del NO? a continuación 3 formas sencillas para no sentir rechazo cuando escuches un "NO" y de esta forma atreverte a realizar más cosas en tu vida:

  1. No te lo tomes personal:No es contra ti, no están rechazándote como ser humano!! El "NO" es contra lo que representas en ese momento, una idea, un proyecto, una cita, un negocio. La verdad es que la gente está tan ensimismada que difícilmente alguien quiere hacerte sentir mal, todos estamos muy ocupados para perder el tiempo en eso!! No es contra ti, haz tu ofrecimiento de la mejor manera que puedas y desapégate del resultado.
  2. No eres monedita de oro:Piensa en un trailer de la mejor película de todos los tiempos, un video que muestre una gran obra de arte que te encante o un reportaje de un personaje que te parezca fascinante... ¿Ya lo tienes? Ok, ahora búscalo en Youtube. Te garantizo que tendrá millones de visitas, con millones de manitos levantadas en señal de aprobación y algunas cuantas manitos hacia abajo en señal de desaprobación. Definitivamente no creo que haya nada en este mundo que le guste a todos, menos tú!
  3. Usa el "NO" a tu favor:Hay algo que llamamos la ley de los promedios, que simplemente se trata de que por cada esfuerzo disciplinado, siempre saldrá una medida. Por ejemplo, si realizas 100 llamadas de venta, probablemente conseguirás 90 "no" y 10 "si". O si te gusta el fútbol, si lanzas 20 tiros libres desde fuera del área probablemente habrán 2 de ellos que se transformen en gol. La verdad es que en la mayoría de las cosas en este planeta sucede ésto (si no le gusta le recomiendo cambiarse de planeta), entonces en vez de temer de manera irracional al "NO", ¿Por qué no usarlo a nuestro favor y ver que cada "NO" nos acerca más a nuestro deseado "SI"? es increíble lo que las personas logran cuando entienden realmente ésto.            

¡No sigas perdiendo dinero, tiempo ni oportunidades! Te invito a perder el miedo al "NO" y hacer milagros en tu vida, tus negocios, tus relaciones interpersonales, y por qué no, invitar a salir a 15 personas atractivas, te garantizo que por lo menos, una te dirá que sí. 

Y si no has asistido a nuestro entrenamiento intensivo "AbundanteMente", conoce los detalles Dando Clic Aquí

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Saludos cordiales, Claudio Olmedo.

Lo que aprendí de dinero con Charlie y la Fábrica de Chocolates

Lo que aprendí de dinero con Charlie y la Fábrica de Chocolates

Preparándonos para una nueva versión de AbundanteMente, estos días he tenido la oportunidad de hablar con muchas personas, algunos ya inscritos y otros que aún lo están pensando.

 Y justamente en este proceso de conocer un poco más a las personas, es que me acordé de una escena de la película "Charlie y la Fábrica de Chocolates" que me enseñó una lección sobre las decisiones que tomamos respecto al dinero.

Quizás no viste la película o se te pasó inadvertida esta escena, así que te la explico brevemente.

Charlie era un niño que vivía con sus papás y sus abuelos y era más pobre que El Chavo del 8. 

Y al otro extremo estaba el Sr. Willy Wonka, un excéntrico multimillonario dueño de la más famosa fábrica de chocolate, quien estaba sorteando 5 boletos dorados premiados. Quien comprara un chocolate de la fábrica y encontrara uno de los boletos dorados, podría hacer un tour guiado por nada más ni nada menos que Willy Wonka (y conocer a los Oompa Loompa).

Cuento corto, Charlie, el niño pobre, encontró el último boleto premiado, en su familia estaban felices por él, pero el niño era tan bueno, pero tan, tan, taaaaan bueno, que dijo...

"No iré a la fábrica. Me ofrecieron 500 dólares por el boleto y apuesto a que pagarán más. Nos servirá más el dinero que el chocolate".

Y aquí vino la frase que me voló la cabeza...

Uno de los abuelos llamó a Charlie y le dijo:

"Afuera hay mucho dinero, e imprimen más a diario, pero solo hay 5 boletos premiados en el mundo, y esos son los únicos que habrá. Solo un bobo cambiaría esto por algo tan común como el dinero... ¿Acaso eres bobo? " 
 
"No señor" dijo Charlie.
 
Abuelo: "Entonces limpia tus pantalones, la fábrica te espera!!"
 
Te hago una pregunta...
 

¿Cuántas veces has cambiado algo muy valioso por algo tan común como el dinero?

Continúa leyendo...

 

Este aprendizaje me ha permitido tomar mejores decisiones (a mi juicio) y ayudar a otros a tomarlas.

Por ejemplo, hace algunos años una persona muy querida para mi me contó que estaba triste porque su familia iría a unas vacaciones y ella no podría ir... adivina ¿Por qué? Porque tenía que trabajar... y trabajar por qué? Por dinero. No estaba en una buena situación y ese dinero le ayudaría a mejorar un poco las cosas. 

Estaba cambiando su boleto dorado por algo demasiado común.  

Cuando le conté mi aprendizaje con la película su cara se iluminó y decidió ir a las vacaciones con su familia. Al regresar me comentó que no sabía cuándo se reunirían nuevamente así que fue una muy buena decisión. El dinero lo recuperó después y aunque tuvo algunos desafíos financieros, no fue nada que no pudiera manejar.

 

¿Por qué trabajas? ¿Solo por dinero?

 

Otro caso típico es el dedicar tu vida completa a trabajar solo por dinero. El sueldo por sí mismo, es un factor higiénico o extrínseco, es decir, tan básico en la vida de las personas que solo evita la insatisfacción de un empleado. No es un fin en sí mismo! Es un medio para fines mayores, como autorealización por ejemplo.

Lo curioso es que muchas personas trabajan solo por dinero, y lo peor, gran parte de ellas gastan su vida por ese dinero.

Están cambiando su boleto dorado por algo higiénico y común.  

Con esto no digo que tengamos que gastar el dinero que no tenemos, o que haya que actuar de manera irresponsable detrás de cada experiencia única en vez de trabajar y cumplir nuestras obligaciones.

Digo que muchas personas postergan sus sueños, lo que realmente quieren hacer,  lo que les llenaría el corazón y los haría sentir plenos por algo tan común como el dinero. Eso es APEGO al dinero, no es ser responsable.

Y se que no siempre es fácil decidir, pero finalmente de eso se trata la vida o no? de probar, corregir, aprender y experimentar. 

Hasta llegar a una palabra mágica que parece inalcanzable: Balance.

 

¿Cuál es tu boleto dorado? 

 

Espero te haya gustado este artículo, si es así compártelo y si asistes al próximo AbundanteMente aprenderás un sistema de administración del dinero en donde cada vez que digas ¿Qué hago con mi dinero? Puedas tomar las mejores decisiones, ya sea mucho o poco y así cuidar tu boleto dorado.

Un abrazo, Claudio. 

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